En el año 2014 nos llego el inicio de una nueva franquicia de la mano del creador de Resident Evil: THE EVIL WITHIN. Con promesas de volver al survival horror, se nos presentaba a Sebastian Castellanow, que debía atender un caso en el hospital psiquiátrico Beacon.
Luego de 3 años volveremos a interpretar al traumado detective en una nueva entrega simplemente llamada THE EVIL WITHIN 2.

 

Tiempo después de los sucesos en Beacon, nos encontramos con un Sebastian vencido por los recuerdos traumaticos del accidente que terminaría con la vida de su hija, cuando de repente aparece una cara conocida: Juli Kidman, que nos dice que la realidad no es lo que parece y nos encomienda la misión de meternos nuevamente en una versión “mejorada” del STEM.
Obviamente apenas entramos ya nos daremos cuenta de que los problemas apenas están comenzando…

Para poder sobrevivir en esta nueva pesadilla tendremos la posibilidad de ser sigilosos y matar por la espalda a los enemigos o hacer uso de nuestra puntería y tratar de hacer un headshot mientras ocupamos la mínima cantidad de munición posible ya que escasea. Pistola, escopeta, rifles varios y una ballesta con varios tipos de flechas son algunas de las armas que utilizaremos.
En esta ocasión hay varios refugios en el mapa, que servirán para darnos un descanso y poder fabricar munición y mejorar nuestro inventario, ademas de que podemos adquirir nuevas habilidades para nuestro personaje.

El gameplay hace uso de un símil “mundo abierto” pudiendo elegir entre las misiones principales o una serie de secundarias que nos darán jugosas recompensas y nos servira para conocer a otros personajes que están encerrados en este mundo virtual con nosotros.
Si bien el mapa es tan chico que de una manera u otra nos terminamos “chocando” con las misiones secundarias, me parece que un sistema mas lineal no hubiese distraído tanto y le daría mas importancia a la historia,  que dicho sea de paso es mucho mas directa que en la primer entrega. Acá sabemos cuales son nuestros objetivos, los cumplimos y el juego se termina sin (casi) dejar cabos sueltos.

En lo que a gráficos respecta no es un juego puntero, se notan algunas texturas lavadas y faltas de detalles; y en las animaciones faciales se nota que los personajes principales tienen una diferencia bastante grande de calidad con respecto a otros npc que cruzamos durante nuestra aventura.
El diseño de los enemigos sigue siendo muy imaginativo, pero faltan referentes que nos queden grabados en la memoria como el guardián o Laura en la primer entrega.

Como ultimo, admito que falto ese toque “bizarro” que tenia la anterior edición, ese sentimiento de que realmente estábamos dentro de una pesadilla; aquí  todo es  mas genérico, falto de imaginación, pero no por ello es un mal juego, todo lo contrario, me mantuvo pegado al Joystick juntando recursos y administrando munición de manera casi obsesiva para sobrevivir a este nuevo infierno que se enfrenta Sebastian Castellanos.
Recomendados para aquellos amantes de los survival horror de la vieja escuela.